Valve in Valve aórtico, aprende con un caso

Enviado por: Dra. Grecia R. Pérez Siller | Mié, 11/21/2018 - 12:54

El termino Valve in valve (ViV)  en este caso, se refiere a la colocación de una válvula implantable transcutánea (TAVI) sobre una válvula biológica disfuncional. Se realiza en pacientes con mayor edad, riesgo quirúrgico alto  y mayor número de  comorbilidades. Ésta es una alternativa menos invasiva para el tratamiento de la disfunción protésica (en este caso por panus) y  representa  una tasa de complicaciones relativamente baja.

 

La evidencia clínica en el procedimiento Valve in Valve aórtico se encuentra el registro PARTNER 2 VIV (Placement of Aortic Transcatheter Valves 2 Valve in Valve).

 

En este registro, se incluyeron  a 365 pacientes. La edad media fue de 78,9±10,2 años y el STS fue  de 9,1±4,7%. A los 30 días, la mortalidad por todas las causas fue del 2,7%, el ictus 2,7%, las complicaciones vasculares 4,1%, necesidad de cirugía 0,6%, oclusión coronaria 0,8% y la necesidad de implante de marcapasos 1,9%. La mortalidad por cualquier causa a un año fue del 12,4%. En este registro, la incidencia de insuficiencia o fuga paravalvular de grado moderado a grave y la necesidad de implante de marcapasos fueron menores que en los estudios previos de TAVI sobre válvula nativa, posiblemente por la mayor rigidez del anillo protésico. La bioprótesis, a diferencia del anillo aórtico nativo, proporciona un andamio rígido para la nueva válvula que se coloca dentro de ella.

 

Les presento un caso de Valve in valve (ViV) aórtica realizado en el CMN 20 de Noviembre, por el Dr. José Alfredo Merino Rajme y Dr. Francisco García en un paciente portador de válvula Aórtica biológica disfuncional con riesgo quirúrgico alto. En la siguientes figuras podemos ver la secuencia fluoroscópica de liberación de la nueva válvula aórtica percutánea, describiendo la fase de alineación (Figura 1), liberación inicial (Figura 2), liberación tardía (Figura 3) hasta la liberación completa y expansión de la válvula (Figura 4).

 

 

Mientras transcurría el caso se refirió la importancia de la medición del tamaño de la válvula previamente colocada quirúrgicamente en el resultado del procedimiento VIV. Determinar el verdadero diámetro interno de una válvula no  fue tarea fácil para el equipo o Heart team. Los tamaños que dan los fabricantes con frecuencia corresponden al diámetro del anillo de costura, pero no representan los diámetros internos reales. En el Registro Global VIV informado por Dvir y sus colegas, > 75% de la bioprótesis eran <23 mm.

 

Existe una gran variación en el diámetro interno de las válvulas bioprotésicas, que van desde 17 mm a 20 mm para una de 21 mm y 15 mm a 19 mm para una válvula de 19 mm, en base a las mediciones intraoperatorias.

 

En el marco de este caso, los invito a revisar la siguiente literatura:

 

 

Webb JG, Mack MJ, White JM, Dvir D.Transcatheter Aortic Valve Implantation Within Degenerated Aortic Surgical Bioprostheses. PARTNER 2 Valve-in-Valve Registry, J Am Coll Cardiol. 2017;69:2253-2262.

 

 

Transcatheter or Surgical Aortic-Valve Replacement in Intermediate-Risk Patients. Leon, M. B., Smith, C. R., Mack, M. J. Makkar (2016). New England Journal of Medicine, 374(17), 1609–1620.

 

 

Transcatheter valve-in-valve implantation for failed bioprosthetic heart valves. J.G. Webb,D.A. Wood,J. Ye Circulation, 121 (2010), pp. 1848-1857